Ya ha llegado el verano y hoy vamos a hablar de seguro de embarcaciones de recreo. Debido a la gran cantidad de bonitos kilómetros de costa de los que gozamos en nuestro territorio, cada vez más personas buscan disfrutar de fines de semana o de sus vacaciones navegando en una embarcación de recreo. ¿Una de las principales razones? Buscar un entorno más relajado e intentar escapar de las multitudes de las playas. Asimismo, la náutica de recreo está cada vez más en auge.

Siempre que hablemos de un seguro de embarcaciones en España, ya sea una embarcación de recreo a motor, neumática, semirrígida, moto de agua, a vela, un barco o la barca auxiliar de un bote más grande, tenemos que hablar del Real Decreto 607/1999 de 16 de abril, el seguro obligatorio de Responsabilidad Civil para embarcaciones de recreo.

¿Qué cubre un seguro de embarcaciones?

¿Entonces, estoy obligado a tener un seguro de embarcaciones para navegar? Según el Real Decreto 607/1999, todos los objetos flotantes destinados a la navegación de recreo o deportiva propulsados a motor, incluyendo las motos acuáticas y aquellas embarcaciones que no tengan motor y cuya eslora supere los seis metros, deberán contar con el seguro obligatorio.

Este seguro es un seguro de mínimos y nos cubre con las siguientes coberturas:

  • Responsabilidad Civil con cobertura hasta 336.567€
    • 120.202€ por víctima para daños personales con un límite de 240.404€ (es decir, para dos víctimas) y 96.162€ para daños materiales

Además del seguro obligatorio, siempre es aconsejable incluir otras garantías de contratación voluntaria, como:

  • Responsabilidad Civil Ampliada
  • Asistencia Marítima
  • Remoción de restos
  • Incendio
  • Naufragio
  • Abandono
  • Accidentes personales de los ocupantes
  • Daños parciales de la embarcación
  • Pérdida total o robo de la embarcación y accesorios
  • Asistencia jurídica y fianzas
  • Defensa jurídica y reclamación de daños

Dentro de los seguros de embarcaciones a todo riesgo, es sumamente importante diferenciar los dos tipos de pólizas existentes que guardan diferencias en el condicionado:

Hablamos de las dos coberturas más completas del mercado, las cláusulas Españolas y las cláusulas Inglesas (IYC, Institute Yacht Clauses). Todas estas cláusulas pueden variar, pero por regla general las grandes diferencias son:

  • En las cláusulas inglesas todo lo que no está excluido, está incluido. En cambio las Españolas disponen de cláusulas nominadas, es decir, en la póliza están escritas las garantías que te cubre la póliza y las que no te cubre también. Por este motivo, en caso de siniestro, la compañía se remitirá a si la circunstancia de este tiene que ver con una garantía ‘’nominada’’ en póliza. Además, las Inglesas están sujetas a la ley y prácticas Inglesas.
  • El valor de la embarcación. A diferencia de las Españolas que solo tienen en cuenta el valor venal, es decir, el valor de la embarcación inmediatamente anterior al siniestro, las cláusulas Inglesas te permiten pactar el valor de la misma.
  • En cuanto a las embarcaciones que sobrepasan los 17 nudos de velocidad, las cláusulas Inglesas las excluyen, en cambio las Españolas no.

El seguro de embarcaciones es primordial para garantizar el uso de tu embarcación sin sobresaltos. En Oller Business Insurance Brokers, tenemos un equipo muy especializado en seguros náuticos, esperando asesorarte según tus necesidades antes de tomar una decisión.

Escrito por: Ricard Oller Rius, Business Development

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